septiembre 08, 2004

Vení que te cuento un cuento

Había una vez una niñita que se llamaba Guadalupe y le decían caperucita...
- decí también que era muy bella
Era muy bella y muy intrusa. Un día su mamá...
- y la mamá se llamaba Daniela.
Si, se llamaba Daniela Cardone. Sigamos. Un día la mamá la llamo a caperucita y le pidió que le hiciese un favor...
- Que molesta la mamá, no ve que estamos jugando! – dice Guadalupe compenetrándose en el cuento.
Pero era un favor muy grande. Necesitaba que vayas a la casa de la nona y le lleves unas cosas.
- y no se las podes llevar vos en el auto?
Pero te vas en la bicicleta.
- bueno – me dice con pocas ganas.
Podemos seguir? Caperucita le llevaba unas cosas en la canastita por que la nona estaba enferma.
- Le dolían las varices esas de las piernas?
Supongo hija, supongo (ya medio cansado)
- debe ser por que se vive quejando del dolor ese.
Dejame seguir o me voy.
- esta bien, segui.
En la canastita le llevaba...
- bizcochuelo, un yogurt y galletas oreo, puede ser?
Esta bien puede ser. Puso caperucita todo en la canasta y partio a la casa de la nona.
- y como manejo la canasta si voy en bici papi!
La colgas del manubrio Guadalupe!
- que es el manubrio?
¡El volante de la bicicleta, hija! (ya sin paciencia o con muy poca)
La mamá le dijo a la caperucita que por nada del mundo se quede en el camino, ni viendo vidrieras, ni cortando flores, ni conversando con los vecinos de la vieja, bah... la nona quise decir. Y como Guadalupe es tan desobediente entro en un negocio y el lobo le robó la bici...
- fue sin querer papi, te juro que nunca mas hago eso! - dice al borde de las lágrimas.
Ay Guada, no seas tonta, que es un cuento!
- Si pero yo soy la caperucita!
Mejor sigo. Cuando Caperucita se dio cuenta que le habían robado la bici, se tuvo que ir a la casa de la nona caminando.
- no, me fui en remis, te acordas que yo tengo platas? Ahora que me acuerdo, vos me debes dos pesos que te preste el otro día y no me los devolviste.
Sigo o no con el cuento? Cuando llego caperucita a la casa de la nona en remis se dio cuenta que el lobo había llegado.
- como se dio cuenta?
Por que estaba la bici en la puerta.
- tenes razón.
Claro. Entonces siento los gritos de la vieja que el lobo la estaba por comer a la vieja...
- a quien a la nona?? No pobre nona.
Pobre lobo. Pero bue... entonces llego el papá para salvarte.
- de que? Si a mí no me estaba haciendo nada el lobo?
Pero te defendía por las dudas. Además el papá la ama mucho a la caperucita.
- y yo tambien te amo mucho papi!!


Dedicado a mi amigo Faivel, por que con él compartimos la misma pasión por nuestras respectivas "Guadas"

|

1 Comentarios de Blogers:

At 10 de septiembre de 2004 09:22, Blogger **Sonia** said...

Me mató cuando te recordó que le debías los dos pesos!
Vos te metiste solito en el lío...
Con los chicos, hay que tener cuidado porque ellos, te van llevando adonde quieren ir y cualquier palabra es disparadora de un tema a desarrollar lógico y profundo.
Grande Guada! Algún día, te cuento una de mis historias.

 

Publicar un comentario

<< Home